Límites saludables: decir No, sin culpa
¿Cómo cambió mi vida al decidir poner límites saludables? Primero contarte que poder decir ‘no’ ha sido de los más grandes desafíos –que sigo aprendiendo y profundizando– en esta experiencia humana, y también muy transformativo, liberador y empoderante este camino, que por eso lo quiero compartir con quienes resuenen.
Naturalmente se me da más fácil poner límites saludables en mi trabajo/negocio, que en mis vínculos y relaciones. Pero, aún así tenía tantos malentendidos que mi relación con el mundo en general era desde mi mecanismo de sobrevivencia, siendo complaciente por miedo a perder conexión (amor/seguridad). Esto se cristalizó como el filtro por el cual percibía la realidad por mucho tiempo.
El camino fue tomando forma de dos maneras, por un lado en mi trabajo que fue experimentar situaciones abusivas, donde yo daba de más, ya no quería seguir haciendo algo o no me sentía valorada, lo que hizo que tomara nuevas decisiones y elegir mis ‘no negociables’.
En esa época ni sabía que estaba poniendo límites saludables, y no eran a otras personas, sino a mi misma de lo que ya no iba a tolerar porque me hacía daño.
Y por el lado de la vida privada, fue gracias a mi interés por el desarrollo personal y el autoconocimiento que empecé a explorar y a cuestionar la verdadera intención detrás de mis acciones con mi familia y pareja.
Me pasó que creía que poner límites era decirle que hacer a otros jaja (creo que todos pasamos por esa etapa).
Empecé a practicar decir ‘no’ y me di cuenta que elegirme, se sentía incómodo y hasta inseguro, de primera tiritaba por dentro al pronunciar esas dos letras ‘no’ y también noté como eso les molestaba mucho a las personas que había acostumbrado a decir que si a todo, o estar siempre disponible.
Se enojaron muchas veces, incluso nos distanciamos (fue necesario), fue como que se les destruyó una imagen, eso me dolía, pensaba que me iba a quedar sola. Y a la vez estaba más tranquila internamente, estaba sintiendo un poder y más seguridad en expresarme, de ponerme primero.
Lo que me impulsó fue decidir: “quiero vivir mi vida”.
Años más tarde en otro ciclo de profundización fue: “quiero decir mi verdad y expresar mi voz”.
Y así, otro ciclo fue: “quiero trabajar con personas que valoran mi tiempo y mi experiencia”. Cada vez, algo en mí se integra y me siento más libre de ser quien soy.
Mirando hacia atrás, gracias a los límites saludables y por su puesto al trabajo interno de autoconocimiento y de expansión de consciencia, he visto una transformación en mis vínculos tanto íntimos, sociales, afectivos y profesionales.
Ahora me llevo mejor con mis padres, mi hermana hoy es también mi amiga del alma, con mi pareja he podido priorizarme y no perderme en la relación como me pasaba antes, en mi negocio atraigo seres que valoran mi servicio, incluso sin necesidad de conocerme.
Puedo decir que vivo con más tiempo, más autenticidad y menos culpa (a.k.a. más libre). No creas que es perfecto, porque sigo aprendiendo con cada paso y ciclo del espiral.
Te puedo acompañar en este recorrido de aprender o refinar tus límites saludables en tu negocio y que te sientas libre de obligaciones y culpas.
>> Si estás lista y dispuesta a expresar tus límites y vivir tu Verdad, te invito a unirte a mi MENTORÍA PRIVADA O MI MASTERMIND sobre liderazgo. Puedes recibir información y empezar un viaje transformativo, juntas.
Love 💋
Damari